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Ley de Segunda Oportunidad: claves, funcionamiento, consejos

¿Conoces la ley de Segunda Oportunidad? ¿Tienes alguna duda al respecto? ¿Crees que puedes acogerte a ella? ¿O simplemente quieres informarte sobre el tema? Te contamos todo lo que necesitas saber para familiarizarte con su contenido. Si eres deudor, te ayudamos a decidir si te conviene. Y si eres acreedor, merece la pena que conozcas los detalles más relevantes. 

En esta época volátil, siempre cabe la posibilidad de acumular deudas que, por causas imprevistas y ajenas a nuestra voluntad, no vamos a ser capaces de satisfacer. Si este es el caso, o puede que lo sea, tanto si eres un particular, como un autónomo, tienes la opción de acogerte a la ley de segunda oportunidad. En el caso de las empresas, el instrumento jurídico que funciona como la ley de segunda oportunidad es la denominada “Ley Concursal”.  

Ambas leyes buscan solventar, en la medida de lo posible, el valor de las deudas contraídas con los acreedores. Pero, también son medidas con un fuerte componente ético, que añaden a la efectividad del cobro una función social: ayudar al deudor de buena fe a satisfacer sus obligaciones. A tener, al menos, una segunda oportunidad. 

¿De verdad existe la Ley de Segunda Oportunidad? ¿Es fiable? ¿Es viable? ¿Es legal? 

Son las preguntas más habituales que nos dirigen quienes, por primera vez, tienen conocimiento de la existencia de esta ley. La respuesta es que, en efecto, la ley de Segunda Oportunidad existe, es fiable, es viable y, aunque parezca redundante, es perfectamente legal. Como es lógico.

Desde luego tiene pros y contras, como casi todo, y, por tanto, es importante conocer bien en qué consiste y cómo acogerse a ella. Vamos a desgranar las principales claves, acercarnos a su funcionamiento y proponer algunos consejos útiles para pensar qué pasos dar a continuación.

Claves de la LSO 

Las principales claves para entender la ley de Segunda Oportunidad pasan por saber en qué consiste, quién puede acogerse a ella y cuáles son los requisitos. Ya en el “Preámbulo” del mismo texto legal, se indica su sentido con toda claridad:

“Su objetivo no es otro que permitir lo que tan expresivamente descubre su denominación: el que una persona física, a pesar de un fracaso económico empresarial o personal, tenga la posibilidad de encarrilar nuevamente su vida e incluso de arriesgarse a nuevas iniciativas, sin tener que arrastrar indefinidamente una losa de deuda que nunca podrá satisfacer.”

¿En qué consiste la ley de Segunda Oportunidad? 

La conocida como “Ley de Segunda Oportunidad” responde al Real Decreto-ley 1/2015 de 28 de julio. Se define como una ley “de mecanismo de segunda oportunidad, reducción de carga financiera y otras medidas de orden social”. Es, pues, un mecanismo jurídico, un recurso legal que permite a particulares o autónomos renegociar sus deudas de manera ordenada y sancionada por la administración. 

La LSO se convierte así en una herramienta puesta al servicio de particulares y autónomos para ayudarles a superar una situación financiera adversa. Para ello, se establece un proceso administrativo dirigido hacia la renegociación de nuevas condiciones con los acreedores y, en última instancia, hacia la cancelación total de deudas.

En dicho procedimiento, se coordinan las negociaciones entre personas sobreendeudadas y sus acreedores. Si las negociaciones fallan o sólo alcanzan a una parte de la deuda total, cabe solicitar el BEPI o Beneficio de la Exoneración del Pasivo Insatisfecho, es decir, la cancelación completa, o casi completa, de las deudas.

¿Quién puede acogerse a ella?

Personas físicas. Es decir, particulares o autónomos, o bien empresarios o personas jurídicas que contrajeran deudas en el pasado pero que, ahora, son personas físicas. El procedimiento administrativo correspondiente solo difiere en que el particular debe iniciarlo ante notario, mientras el autónomo debe hacer lo propio en el Registro Mercantil o Cámara de Comercio.

Insistimos que, en el caso de empresas, el procedimiento se rige por la ley concursal, mediante el denominado concurso de acreedores, dirigido a ofrecer alternativas de pago, una solución parcial o bien la liquidación del patrimonio del deudor. En el concurso de acreedores, es más complicado que se alcance una cancelación total de las deudas. Aunque no es imposible.

Los beneficios resultantes de un procedimiento positivo de la LSO no solo se refieren a la cancelación de deuda. Una vez concluido, podremos volver a solicitar financiación bancaria y, por tanto, tener de nuevo tarjetas de crédito. También seremos eliminados de las listas de morosos. En definitiva, nos da la oportunidad de comenzar de nuevo.

Requisitos de acogida a la ley de segunda oportunidad

En todos los casos, los requisitos de la ley buscan asegurar que el deudor ha actuado de buena fe. ¿Con qué criterio se determina esto? Los elementos que definen al deudor de buena fe son los siguientes:

  • Intento de llegar a un acuerdo extrajudicial con los acreedores antes de emprender la posible cancelación de deudas
  • No haberse acogido a la ley de segunda oportunidad en los diez años anteriores
  • El autónomo no puede haber sido declarado culpable por delitos económicos o sociales
  • En ningún caso puede haber condenas previas por delitos contra el patrimonio, de falsedad documental, contra la Hacienda Pública o la Seguridad Social. Tampoco contra los derechos de los trabajadores
  • No haber rehusado una oferta de empleo en los últimos cuatro años (siempre que dicha oferta cumpla plenamente con las capacidades del deudor)
  • Que las deudas no superan los 5 millones de euros
  • No tener en propiedad más de una vivienda ni más de vehículo de transporte

Pasemos ahora a examinar más cuestiones relativas a las LSO que también merecen ser tenidas en consideración 

Otros aspectos relacionados con la LSO  

Es importante tener en cuenta otra serie de aspectos relacionados con la ley de Segunda Oportunidad, como las medidas introducidas en lo referente al procedimiento, a las deudas contraídas con Hacienda o la Seguridad Social, y los tiempos usuales de desarrollo del procedimiento.

Medidas

Las principales medidas que la LSO introduce en el procedimiento son el acuerdo extrajudicial y el BEPI.

  • Acuerdo extrajudicial de pagos. Es el intento previo al BEPI que consiste en la renegociación de la deuda. El objetivo es determinar qué cantidad de deuda puede ser satisfecha, incluyendo modos y agenda de pagos.
  • BEPI. Como ya vimos, el Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho (BEPI) entra en el procedimiento cuando no se ha logrado llegar a un acuerdo extrajudicial o los pagos resultan insuficientes. El juez es el encargado de establecer qué parte de la deuda puede ser exonerada.

Deudas con Hacienda y la Seguridad Social 

En un principio, el aplicante estaba impedido de solicitar exoneración de deudas contraídas con las Administraciones Públicas. Fundamentalmente, las deudas con Hacienda y/o con la Seguridad Social. Pero, una sentencia del Tribunal Supremo hizo extensibles estas deudas en la aplicación de la LSO hasta un 70% de las mismas. Además, se facilitó su cancelación en períodos fraccionados en plazos de hasta cinco años.

Tiempos de procedimiento 

La duración de cada procedimiento depende, en buena medida, de la concreción de cada caso. Si es un factor determinante en tus planes, calcula que el procedimiento puede oscilar desde unos pocos meses hasta más de un año

Además, sucede que, mientras dure el procedimiento, el deudor está protegido y no se le deben seguir reclamando deudas. También se permite gestionar la paralización de cualquier tipo de embargo. 

Consejos generales sobre la LSO

Es preciso tener en cuenta que, incluso una vez determinado el BEPI por el juez, puede luego revocarse si se dan los siguientes casos:

  • Si el deudor presenta nuevas circunstancias que hubieran impedido la aplicación del BEPI
  • Si se inclumplen los compromisos adquiridos en el plan de pagos
  • Si mejora la situación económica del deudor permitiendo que satisfaga las deudas
  • Si aparecen ingresos, bienes o derechos del deudor ocultados en el procedimiento 

Por otro lado, no hay que olvidar el hecho de que las deudas canceladas como resultado del procedimiento no desaparecen de forma irrevocable hasta pasados cinco años. Es el plazo determinado por la ley para posibles revisiones del caso, que podrán tener lugar si el acreedor lo solicita. Las revisiones siempre tienen por objeto estudiar los casos de revocación recién referidos, y son motivadas por la sospecha de que el deudor no ha obrado de buena fe.

Por último, en lo que respecta a las hipotecas, la ley permite que el 100% de la deuda sea cancelada por medio de la dación en pago de facto. Así, una vez entregada la vivienda, el deudor puede ser exonerado de la deuda total, aunque el valor de la misma no satisfaga el total de la hipoteca.

Más allá de la ley de segunda oportunidad

Si eres experto en este tipo de legislación, abogado, jurista, o simplemente quieres saber más sobre la cuestión, te interesará saber que existe un “Código de Segunda Oportunidad”

Elaborado por especialistas para articular todo el cuerpo legislativo relacionado, no se limita a recoger las normas específicas que regulan los acuerdos judiciales y extrajudiciales de deudas. Incluye el código de buenas prácticas bancarias, una amplia normativa relativa a la transparencia bancaria, la protección de clientes y bienes, las normas que regulan las ejecuciones forzosas, judiciales y extrajudiciales, y lo referente a titulación de activos.

Finalmente, el código aborda la normativa relativa a los ficheros de riesgo. El hecho es que no se puede rehabilitar totalmente a un deudor, sin tratar el resultado de su aparición en dichos ficheros o registros. La ley de Segunda Oportunidad observa la eliminación de los listados de morosidad una vez cumplida la negociación o ya canceladas de las deudas.

La LSO en Martínez & Seuba

La previsión del aumento de la morosidad bancaria en España para 2022 es del 4,6%. Como todos sabemos, la situación se va complicando por momentos, y crece la incertidumbre. Al mismo tiempo, en nuestro país, más de 7.000 personas se han acogido ya con éxito a la ley de Segunda Oportunidad. Si crees que tú también puedes acogerte a ella, cuenta con nuestro apoyo para acompañarte en estos momentos complicados.

En Martínez & Seuba, somos especialmente cuidadosos en hacer cuanto sea posible por agilizar los tiempos. Pasar por procedimientos como la ley de segunda oportunidad o el concurso de acreedores no es, en absoluto, agradable. Muchas personas viven con angustia la posibilidad de perder su vivienda, su medio de transporte u otros elementos indispensables para su vida. 

Por eso, trabajamos con nuestros clientes desde el primer momento, en el proceso de toma de decisión, hasta la finalización del procedimiento y la revisión de archivos de morosidad. En cada fase, en cada gestión. Impulsamos la velocidad del proceso, manteniendo una permanente comunicación con el administrador o mediador concursal. 

Si los acreedores no respetan la protección de nuestro cliente, intercedemos. Y, si es preciso, denunciamos por acoso. Esto, lamentablemente, suele ser frecuente. También, damos especial importancia a realizar con rapidez las gestiones relativas a la paralización de embargos.

Nuestro amplio equipo de especialistas se implica en la diversidad de aspectos que es necesario tratar para personalizar cada caso, determinar las condiciones y características que lo definen, y asegurar así que la acogida a la ley de Segunda Oportunidad se realice con todas las garantías. Si necesitas asesoramiento y quieres conocernos, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.  

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